El costo de vivir con diabetes está aumentando cada día, el precio de la insulina y otros medicamentos para la diabetes sigue subiendo, así como las medidas extremas a las que han recurrido algunos pacientes para hacer frente a estos gastos crecientes.

Cada mes Gaspar Gómez, de 34 años de edad, utiliza un frasco y medio de insulina, el cual tiene un costo aproximado de 500 pesos; mientras que diariamente usa dos tiras reactivas para medición de glucemia, cuya caja con 50 tiras tiene un costo de entre 300 y 500 pesos. 

Sin tomar en cuenta los costos por una mejor alimentación y los medicamentos extra para otros padecimientos, Yuki Gaspar gasta alrededor de 1,300 pesos mensuales para mantener un control apropiado. Y esto, si sigue con ese tratamiento, será de por vida e irá en aumento. 


Al evaluar el uso de insulina, existen tres factores principales que contribuyen a la dosis diaria que necesita una persona con diabetes:

   1.  ¿Cuánta insulina puede producir su propio páncreas?
   2. ¿Qué tan sensibles (o resistentes) son a esta hormona vital?
   3.  La cantidad de carbohidratos en la dieta que consumen, que luego determina la cantidad de glucosa que el cuerpo tiene que eliminar a través de la acción de la insulina.

La ingesta de carbohidratos en la dieta es un factor importante que impulsa los niveles de glucosa en la sangre, especialmente en alguien que es resistente a la insulina. Si la ingesta de carbohidratos es estrictamente limitada, entonces los requisitos de medicamentos para la diabetes (incluida la insulina) pueden disminuir precipitadamente. Si bien es potencialmente deseable a largo plazo, administrar esta transición y luego sostenerla de una manera predecible puede resultar en cambios peligrosos en la glucosa en la sangre, a menos que este proceso esté guiado por una supervisión experta continua. Pero, si un paciente puede reducir de manera sostenible o eliminar por completo su requerimiento de insulina, los ahorros anuales de costos serán enormes.

Además, más allá del impacto económico, la carga para los pacientes, tanto física como emocional, es significativa. La importancia de abordar alternativas a estos medicamentos es de suma importancia. ¿Pero hay una alternativa razonable? ¿Cómo reemplazamos el papel de esta hormona esencial en el cuerpo?

La respuesta es … depende.
Depende del grado de diabetes en el que te encuentres, pero de que se puede ser menos dependientes de la insulina  y hacer un mejor uso de lo que produce nuestro cuerpo, y llevar la enfermedad a la remisión, SE PUEDE.

Para lograr esto, no utilizamos medicamentos, si no que más bien usamos los alimentos como tratamiento. En Cetomed, con el método impacta, hemos descubierto cómo mejorar de forma segura la salud metabólica, por lo que ya no son necesarios la insulina adicional y la mayoría de los otros medicamentos para controlar la glucosa en la sangre. 

¿Qué hace la insulina en el cuerpo?

Cualquier persona que sufra de diabetes, o que tenga un ser querido afectado por la enfermedad, probablemente haya oído hablar de la insulina.

Desafortunadamente, el uso de insulina en pacientes con diabetes tipo 2,  tiende a tener una mala reputación, tal vez porque generalmente se prescribe en pacientes con enfermedad que se encuentran ya avanzadas.

La insulina es, sin embargo, una hormona importante, valiosa y esencial para la vida.

La insulina es secretada por las células beta del páncreas y actúa principalmente para mantener los niveles normales de glucosa en la sangre. Los niveles elevados de glucosa en sangre crónicamente, como en la diabetes tipo 2, pueden llevar a complicaciones de salud, incluyendo un daño micro y macrovascular significativo. Por lo tanto, la insulina se puede considerar como un arma de doble filo: demasiado o muy poco puede ser igualmente peligroso. En este contexto, nuestro objetivo es obtener el mejor control de la glucosa mientras se usa la menor cantidad de insulina.

La forma en que se ve afectada la producción de insulina depende del tipo de diabetes. Las personas con diabetes tipo 1 han perdido la capacidad de producir insulina, por lo que deben tener un suministro externo regular. Por lo general, permanecen sensibles a la insulina, por lo que su dosis diaria tiende a permanecer en el rango inferior. En contraste con esto, las personas con diabetes tipo 2, en las primeras etapas de esta enfermedad, conservan la capacidad de producir suficiente insulina, pero su cuerpo se vuelve cada vez más resistente a ella, lo que las impulsa producir más y más insulina; este proceso eventualmente lleva a la necesidad de inyectar niveles crecientes de este medicamento costoso.

¿Cuándo es necesaria la  insulina para la diabetes tipo 2?

Cuando los pacientes ya no pueden producir la insulina que necesitan, deben agregar inyecciones de insulina. Estos pacientes la necesitan para evitar consecuencias graves para la salud.

¿Por qué un paciente con diabetes tipo 2 que aún es capaz de producir algo de insulina tiene que comenzar a utilizar insulina? 

Mencionamos que una de las características del desarrollo de la diabetes tipo 2 es la resistencia a la insulina. A medida que se desarrolla la resistencia a la insulina, en donde los tejidos diana como los músculos y el hígado ya no responden a los niveles típicos de insulina, se necesita una cantidad cada vez mayor para ejercer los mismos efectos. Desafortunadamente, este proceso a menudo progresa en silencio durante muchos años antes de que se realice un diagnóstico de prediabetes o  diabetes tipo 2 . Esto puede significar que ya ha ocurrido un daño significativo.

Como resultado, los pacientes que han estado produciendo altos niveles de insulina durante un período prolongado de tiempo pueden haber experimentado una disminución en la función de las células Beta en la medida en la que ahora se requiere terapia con insulina.

No todos los pacientes con diabetes tipo 2 necesitan inyecciones de insulina en el momento del diagnóstico, pero muchos requerirán otros medicamentos para reducir la glucosa antes de que la insulina sea necesaria.

Utilizar productos farmacéuticos para la diabetes tipo 2 rara vez produce mejores resultados metabólicos para la salud. Es por esta razón que en Cetomed desarrollamos el método impacta, en donde el objetivo de este tratamiento es reducir la progresión de la diabetes tipo 2 y sus complicaciones asociadas.

¿Qué es el método impacta?

El método impacta es un tratamiento sin medicamentos que reduce la progresión de la diabetes tipo 2 y sus complicaciones asociadas.  Se basa en una dieta cetogénica baja en grasas y azúcares, alta en fibra. Muchos pacientes con diabetes tipo 2 , incluso aquellos que han sido diagnosticados durante años, aún pueden producir toda la insulina que necesitan. Sin embargo, esto solo es posible si aprenden a evitar el consumo de carbohidratos por encima de su tolerancia individual.

Guiar a cada persona por debajo de su umbral personal de carbohidratos es la clave para liberarse de los medicamentos caros y ostentosos, logrando así la remisión (pausa/adormecimiento de la enfermedad). 


El método impacta utiliza una dieta cetogénica bien formulada que permite el retiro o la reducción de las dosis de insulina y otros medicamentos. Esta reducción de medicamentos puede a su vez ayudar a reducir los riesgos de hipoglucemia, mejorar la seguridad del paciente y reducir la necesidad de atención médica de emergencia, así como los costos indirectos asociados con la diabetes tipo 2 mal controlada.